¿Por qué Perú falló en la inmovilización por género para contener al Covid-19?

Durante ocho días, el Estado peruano dispuso la circulación de sus habitantes según su género, pero los resultados poco favorables forzaron al Ejecutivo a retroceder con la decisión. ¿Qué pasó?

Las medidas dispuestas fueron asi: los hombres podrían circular los lunes, miércoles y viernes, mientras que las mujeres lo harían los martes, jueves y sábados. Los domingos, la inmovilización sería total para ambos géneros. 

En la práctica, las consecuencias se apartaron del objetivo, que era disminuir la movilización de personas en los horarios de tránsito para actividades esenciales. Además, se evidenciaron otros problemas culturales y normativos. Tras ocho días de vigencia, este ajuste -uno de los más extremos de la cuarentena- quedó eliminado.

Hubo más movimiento de mujeres y el Gobierno no había considerado la carga desigual en el trabajo doméstico.

“Hay que entender que a veces hay decisiones que se tienen que tomar ‘en caliente’, sobre la marcha, de manera apresurada. ¿Se hubiese podido hacer mejor? Por supuesto. Quizá haber planteado un día adicional para las mujeres y un día más de inmovilización total. Con una variante como esta, que es solo un ejemplo, se habría podido reconocer el desbalance”, fue lo que dijo el economista del centro de investigación Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), Hugo Ñopo Aguilar. 

Cuando Ñopo habla de “desbalance” se refiere a la primera problemática que se evidenció: durante los días asignados para las mujeres, el movimiento en los mercados y locales de abasto era mucho mayor que en los días de turno de los hombres. Si bien no hubo una medición oficial sobre la circulación de personas entre una fecha y otra, los medios locales sí reportaron sobre estas aglomeraciones. 

El 7 de abril, a los cinco días de haberse aprobado el decreto sobre las circulación por genero, la organización feminista peruana Flora Tristán reiteró su preocupación en un comunicado. “Hacemos un llamado al Gobierno para que garantice que las medidas dictadas se implementen con enfoque de género. (…) Las mujeres están siendo sobrecargadas de labores en el contexto de la emergencia sanitaria y confinamiento; evidencia de ello es la gran aglomeración de ciudadanas en los lugares de abastecimiento, representando esto un contexto de riesgo para su salud”, dijeron. 

Diana Miloslavich Túpac, coordinadora de participación política de Flora Tristán, señaló que con la medida restrictiva del Gobierno se constató la estructura asimétrica de los hogares y el peso de tareas domésticas incluidas las compras de alimentos que recae en su mayoría sobre las mujeres. 

“Hay una desigualdad en el trabajo doméstico no remunerado, que es algo que ya conocíamos, y creo que la restricción ha servido para constatarlo. Ya sabíamos que las mujeres trabajan o se ocupan del hogar un promedio de 12 a 15 horas más que los hombres, pero creo que lo interesante de esta medida fue haber puesto este hecho en reconocimiento nacional. Fue casi como mirarnos frente a un espejo”, expresó Miloslavich.

Aunque el decreto prohibía actos de discriminación, se reportó maltrato a personas transgénero.

El 9 de abril, un día antes de que el presidente Vizcarra anunciara la anulación de este decreto, el asesor gubernamental que había sugerido la medida reconoció que hubo un error de cálculo.